Entrevista a Felipe Martín, Director de la DNT: La guía de carga: un hito que madura con la tecnología

En el marco de las Jornadas de ExpoCarga, uno de los anuncios más relevantes para el sector transporte fue la puesta en marcha de la guía de carga, una herramienta prevista por ley desde hace casi 25 años y que finalmente comienza a materializarse. Para comprender por qué una normativa de tanta importancia demoró décadas en aplicarse, así como los desafíos que plantea su implementación, dialogamos con Felipe Martín, Director de la Dirección Nacional de Transporte (DNT).
Una ley adelantada a su tiempo
La guía de carga tiene su origen en la ley promulgada en 2001, cuando se creó el Registro de Transporte Profesional. Según explica Martín, en aquel momento se incorporó “un conjunto de requisitos de una sola vez” que resultaban complejos de instrumentar de forma gradual. En particular, la guía debía implementarse en formato papel, lo que implicaba procesos tediosos y vulnerables a alteraciones.
“La tecnología no estaba desarrollada como hoy. Hubo que esperar a que madurara el entorno digital y a que todos aprendiéramos a vivir en esta nueva era”, señala el jerarca. En ese sentido, destaca que Uruguay cuenta actualmente con una infraestructura tecnológica extendida en todo el territorio, condición clave para que la herramienta pueda aplicarse de forma eficiente.
Incertidumbre y temores en el sector
Consultado sobre las inquietudes de los transportistas, Martín reconoce que toda novedad genera incertidumbre, especialmente en un contexto donde las empresas buscan sostener equilibrios cada vez más frágiles. “Hay temor, y hay que decirlo con todas las palabras”, afirma.
Uno de los principales puntos de preocupación está vinculado a la aplicación de los costos y tarifas. Si bien estos están establecidos, no todas las actividades del transporte son iguales, y eso genera tensiones. “No es lo mismo transportar hacienda que madera, grano o contenedores. Tampoco es igual el trabajo zafral que el permanente”, explica. Para el director de la DNT, la falta de flexibilidad histórica para adaptar los criterios a cada rubro ha alimentado parte de ese temor.
Intermodalidad como estrategia de futuro
Más allá de la guía de carga, Martín abordó el escenario general del transporte de cargas en Uruguay y puso el foco en la intermodalidad. Advirtió que no se debe consolidar un modelo basado exclusivamente en el camión, sino potenciar de forma equilibrada los distintos modos: carretera, ferrocarril y transporte fluvial.
“El ferrocarril tiene una enorme capacidad de crecimiento”, afirmó, destacando la puesta en funcionamiento del Ferrocarril Central y la llegada de nuevos operadores que ya están invirtiendo en locomotoras y equipos. “Nadie hace ese tipo de inversión sin tener negocios previstos”, remarcó.
En esa lógica, el camión cumple un rol esencial como complemento: “Al ferrocarril no se lo puede sacar de la vía ni al barco del agua. El único que puede asistir a ambos es el camión”. La intermodalidad, sostiene, permite mejorar la logística y optimizar costos, beneficiando a toda la cadena.
Mirada hacia el litoral
Finalmente, Martín se refirió a los proyectos de expansión ferroviaria hacia el litoral, particularmente la conexión desde el corredor central hacia Salto. Recordó que durante el período 2015–2019 se avanzó parcialmente con fondos del Mercosur, pero que aún faltan tramos clave. “La idea es completar las dos puntas que restan para lograr la conexión plena con el litoral”, explicó, confiando en que la aprobación del presupuesto nacional permita concretar ese objetivo.
Un paso esperado
El lanzamiento de la guía de carga en ExpoCarga marca un antes y un después para el transporte profesional en Uruguay. Tras años de espera, la combinación de madurez tecnológica y diálogo sectorial abre la puerta a una herramienta que busca mayor transparencia, formalización y equidad. Como señaló Felipe Martín, el desafío ahora es acompañar el proceso, despejar temores y avanzar hacia un sistema de transporte más integrado y eficiente.









