AFTERMARKET: La revista que nace para interpretar la transformación del mercado automotor uruguayo

El mercado automotor uruguayo atraviesa una transformación profunda. Crecen las ventas de vehículos nuevos, los SUV avanzan hasta disputar el liderazgo histórico de los automóviles, las marcas chinas ganan participación a una velocidad inédita y la electrificación deja de ser una promesa para convertirse en una realidad visible en las calles y concesionarios del país.
Pero el cambio más relevante no está solamente en los números de patentamientos. Cada vehículo que se incorpora hoy al parque nacional comenzará, tarde o temprano, a demandar mantenimiento, reparación, diagnóstico, neumáticos, lubricantes, baterías, repuestos, seguros, accesorios y servicios especializados. Es decir: comenzará su verdadera vida dentro de la posventa.
En ese contexto nace AFTERMARKET, una revista especializada que busca aportar información, análisis y conexión entre todos los actores de una industria decisiva para la movilidad cotidiana, la actividad productiva y la seguridad de millones de personas.
La publicación no se plantea como una guía tradicional para el automovilista. Su propósito es más amplio: comprender y explicar la industria que existe detrás del vehículo. Un ecosistema integrado por importadores, marcas, concesionarios, distribuidores, talleres, casas de repuestos, aseguradoras, lubricentros, gomerías, empresas de asistencia, técnicos, capacitadores y, por supuesto, los propietarios de autos y motos.
Un mercado que crece y cambia de forma
Las últimas dos décadas permiten medir la dimensión de esa transformación. En 2006 se comercializaron en Uruguay 15.089 automóviles, SUV y utilitarios. En 2025, el mercado alcanzó un récord de 68.190 unidades, más de cuatro veces y media el volumen registrado veinte años atrás.
Sin embargo, el dato más significativo no es solamente cuánto creció el mercado, sino qué tipo de vehículos comenzaron a ocupar sus calles.
En 2014, los automóviles tradicionales representaban cerca del 68% de las ventas analizadas. Los SUV apenas llegaban al 8,3%. Once años después, la distancia prácticamente desapareció: en 2025 se vendieron 24.900 automóviles y 23.688 SUV. Durante 2026, los SUV ya comenzaron a superar a los autos en varios meses del año.
El cambio responde a nuevas preferencias de consumo, a una oferta mucho más amplia y a la incorporación de modelos en todos los segmentos de precio. Pero también tendrá consecuencias concretas para la posventa. Los SUV vendidos hoy serán, dentro de algunos años, los vehículos que demandarán neumáticos, frenos, amortiguadores, suspensión, alineación, accesorios, cristales, carrocería y reparación especializada.
Los utilitarios también ampliaron su peso. Desde 2014 crecieron cerca de 57%, impulsados por empresas de servicios, logística urbana, comercio electrónico, distribución, técnicos, pequeños comercios y profesionales que utilizan el vehículo como una herramienta de trabajo. En estos casos, una reparación rápida no es solamente una cuestión de comodidad: puede definir la continuidad de una operación, una entrega o una jornada laboral.
El nuevo mapa de marcas ya anticipa el parque del futuro
La segunda gran revolución tiene que ver con el origen de los vehículos y la llegada de nuevas marcas.
Durante décadas, Brasil fue el principal proveedor del mercado uruguayo. Esa realidad comenzó a modificarse con fuerza en los últimos meses. En enero de 2025, los vehículos de origen chino representaban aproximadamente el 21,8% de las unidades comercializadas. En julio de 2026, alcanzaron el 56,7%, mientras Brasil descendió al 27,7%.
El avance de China no se limita a una sola marca ni a un único segmento. BYD se volvió el caso más visible, pero también crecen Dongfeng, Geely, JMC, Jetour, GAC, Omoda y otros fabricantes asiáticos que incorporan nuevas plataformas, configuraciones, tecnologías y estándares de equipamiento.

Para los consumidores, esta mayor competencia significa más opciones. Para el aftermarket, implica un desafío de planificación. Más marcas y modelos suponen más referencias de repuestos, nuevas necesidades de información técnica, procedimientos de reparación diferentes, herramientas de diagnóstico y decisiones más complejas sobre inventario y abastecimiento.
La pregunta ya no es únicamente qué vehículos circulan hoy. También importa saber qué vehículos se están vendiendo ahora, porque esa información anticipa buena parte de la demanda que llegará a talleres y casas de repuestos dentro de cinco, diez o quince años.
Electrificación, software y diagnóstico: una posventa en transformación
La electrificación agrega una nueva dimensión a este proceso. En 2025 se comercializaron más de 14.000 vehículos eléctricos en Uruguay. Entre enero y abril de 2026 se vendieron 7.358 unidades, con un crecimiento de 133% frente al mismo período del año anterior. Cerca de 4.020 correspondieron a SUV eléctricos, confirmando que ambas transformaciones avanzan de manera cada vez más vinculada.
Los eléctricos aún representan una proporción reducida del parque total, pero ya tienen un peso relevante entre los vehículos nuevos. Eso significa que, en los próximos años, crecerá la necesidad de formación en alta tensión, baterías, electrónica de potencia, sistemas de refrigeración, conectividad, sensores, software y sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
La electrificación no elimina la posventa. Cambia su contenido.
El taller independiente deberá sostener sus conocimientos de mecánica convencional y, al mismo tiempo, incorporar capacidades para diagnosticar y reparar vehículos cada vez más conectados y complejos. La información técnica, que antes podía ser un recurso complementario, se transformará en una herramienta central del negocio.
Diagnosticar una falla, calibrar un sensor, desmontar un componente o restablecer un sistema electrónico requiere datos confiables, equipamiento adecuado y capacitación continua. En esa nueva realidad, el acceso a conocimiento de calidad será tan importante como tener el repuesto correcto en el momento oportuno.
Un país donde conviven muchas generaciones de vehículos
Uruguay tiene una característica que vuelve todavía más desafiante este escenario: su parque automotor combina modernización y antigüedad extrema.
En 2024, la mitad de los vehículos livianos tenía hasta 11 años, pero solo una cuarta parte contaba con cinco años o menos. Al mismo tiempo, cerca de 270.000 automóviles con más de 30 años continuaban circulando en el país y aproximadamente 100.000 tenían más de 50 años.
Esto quiere decir que la transición no será lineal. Durante muchos años convivirán en los mismos talleres un automóvil clásico, un vehículo de combustión de comienzos de siglo, un utilitario de trabajo, un SUV turbo, un híbrido y un eléctrico de última generación.

La diversidad será, probablemente, el principal rasgo de la posventa uruguaya en la próxima década. Habrá más electrónica, más software y más movilidad eléctrica, pero también continuará existiendo una demanda considerable de aceites, filtros, correas, embragues, sistemas de escape, frenos, suspensión y repuestos para vehículos de distintas generaciones.
Para distribuidores, talleres y casas de repuestos, el desafío consistirá en leer esa convivencia. No se trata de abandonar un mercado para atender otro, sino de prepararse para dar respuesta a todos.
Una revista para conectar, informar y anticipar
AFTERMARKET nace para acompañar ese proceso desde una mirada editorial especializada. La revista reunirá entrevistas, informes, análisis de mercado, novedades empresariales, tendencias tecnológicas, contenidos sobre talleres y reparación, movilidad, seguridad, repuestos, lubricación, neumáticos, seguros y servicios.
Su primera edición incluye la participación de referentes de SADAR, Santa Rosa, Magna, Lestido y Audi, junto a contenidos sobre la transformación del mercado, talleres, tecnología, movilidad eléctrica, empresas y nuevos modelos de negocio. También incorpora la visión de instituciones y protagonistas de una cadena de valor que deberá adaptarse a un parque más grande, más diverso y tecnológicamente más exigente.
La publicación tendrá presencia física en casas de repuestos y talleres, además de distribución digital mediante newsletter, redes sociales y canales propios. De este modo, buscará acercar información tanto a los profesionales del sector como al público general que posee autos y motos y necesita decidir mejor a la hora de comprar, mantener, reparar o equipar su vehículo.
En un mercado donde la cantidad de datos crece todos los días, pero no siempre resulta fácil distinguir lo relevante, AFTERMARKET asume el desafío de ordenar, contextualizar y conectar contenidos. Porque mejores decisiones de compra, mantenimiento y reparación comienzan con mejor información.
El mercado automotor cambia. La posventa también. Y AFTERMARKET llega para ser parte de esa conversación.







