Volvo avanza en la electrificación del transporte en Uruguay, aunque reclama mejores condiciones para impulsar su adopción, entrevista a Alejo Maisonnave, director de Grupo CIR y gerente general del sector Transporte & Equipos
La transición hacia la movilidad de cero emisiones continúa ganando espacio a nivel mundial y Volvo se mantiene entre los fabricantes que más han invertido en el desarrollo de soluciones eléctricas para el transporte de cargas, pasajeros y maquinaria. En Uruguay, Grupo CIR, representante de la marca, acompaña esa evolución con la incorporación de nuevas tecnologías y el seguimiento de las primeras unidades que ya operan en el mercado local.
En diálogo con Transporte Carretero, Alejo Maisonnave, director de Grupo CIR y gerente general del sector Transporte & Equipos, analizó el presente de los vehículos eléctricos de Volvo en Uruguay, los desafíos que enfrenta el mercado, las nuevas generaciones de camiones que ya se comercializan en Europa y el papel que jugarán otras tecnologías como el hidrógeno y los combustibles sintéticos.
Dos años de experiencia con el primer camión eléctrico
El primer camión eléctrico Volvo que comenzó a operar en Uruguay está próximo a cumplir dos años de servicio. Según Maisonnave, la experiencia ha sido plenamente satisfactoria.
"La operación donde trabaja ese camión se adapta perfectamente a su autonomía y a su esquema de recarga. Es un caso donde la logística fue diseñada para aprovechar al máximo las características del vehículo, por lo que el rendimiento ha sido muy bueno", explicó.
El ejecutivo destacó que Grupo CIR mantiene un seguimiento permanente de la unidad mediante contratos de mantenimiento y monitoreo, verificando periódicamente el estado general del vehículo y de sus baterías.
"Hasta el momento todo funciona de manera excelente. El conductor está encantado con el camión porque es silencioso, no genera vibraciones y ofrece un nivel de confort muy superior al de un vehículo diésel."
La financiación, una barrera para acelerar la adopción
Si bien Volvo dispone de unidades eléctricas para atender nuevos proyectos, Maisonnave considera que uno de los principales obstáculos para expandir esta tecnología en Uruguay no es técnico, sino financiero.
El representante de Volvo explicó que la empresa intentó implementar un esquema de leasing operativo para facilitar el acceso a un camión eléctrico, pero la normativa vigente no contempla esa modalidad para este tipo de vehículos.
"Intentamos impulsar un expediente específico para poder ofrecer un leasing operativo y fue rechazado. El decreto contempla el leasing financiero, pero no el operativo. No encontramos una explicación técnica para esa limitación."
A su juicio, esta situación contradice las políticas públicas orientadas a promover la descarbonización del transporte.
"Por un lado se impulsa la incorporación de nuevas tecnologías y, por otro, se restringen herramientas que facilitarían el acceso a un camión cuyo valor ronda el medio millón de dólares. Para muchas empresas sería mucho más sencillo pagar una cuota mensual de alquiler adaptada a su operación."
La segunda generación de camiones eléctricos
Mientras Uruguay comienza a dar sus primeros pasos en la electrificación del transporte pesado, Volvo ya comercializa en Europa una nueva generación de camiones eléctricos con avances significativos.
Maisonnave explicó que las nuevas unidades alcanzan autonomías cercanas a los 700 kilómetros, más del doble respecto a las primeras generaciones.
Entre las principales innovaciones mencionó:
-Nuevo eje eléctrico con motores integrados.
-Eliminación de la caja de cambios convencional.
-Mayor espacio disponible para incorporar baterías.
-Menores pérdidas mecánicas de energía.
-Mejoras aerodinámicas.
-Incorporación de cámaras en reemplazo de los espejos tradicionales.
"Las primeras generaciones fueron una transición desde el camión diésel, sustituyendo el motor de combustión por uno eléctrico, pero manteniendo parte de la transmisión tradicional. Hoy el diseño es completamente distinto y mucho más eficiente."
No obstante, aclaró que Grupo CIR todavía no inició el proceso para importar estos nuevos modelos debido a que el mercado uruguayo de camiones eléctricos pesados aún no alcanzó el volumen suficiente.
"En Europa ya están disponibles, pero en Uruguay todavía no existe una demanda consolidada como sucede con los ómnibus urbanos o los automóviles eléctricos."
Volvo apuesta a múltiples tecnologías
La estrategia global de Volvo no se limita exclusivamente a la electrificación mediante baterías.
Según explicó Maisonnave, el fabricante continúa desarrollando distintas alternativas para reducir las emisiones del transporte pesado.
"Volvo está trabajando simultáneamente en hidrógeno mediante celdas de combustible, motores de combustión alimentados con hidrógeno, combustibles sintéticos y también en soluciones a gas. La estrategia es avanzar en todas las tecnologías que puedan contribuir a disminuir las emisiones."
Los ómnibus eléctricos también están en la mira
En el segmento de pasajeros, Volvo también dispone de soluciones eléctricas, aunque su llegada a Uruguay dependerá del desarrollo de nuevos proyectos de transporte.
Actualmente Grupo CIR participa en las instancias vinculadas al futuro corredor de transporte metropolitano previsto para Canelones, donde la empresa impulsa la incorporación de buses biarticulados eléctricos.
"Estamos siguiendo muy de cerca ese proyecto. Volvo ya tiene este tipo de unidades funcionando en Brasil, particularmente en Goiânia, y creemos que pueden ser una alternativa muy competitiva."
Maisonnave reconoce que el mercado presenta una fuerte competencia de fabricantes asiáticos, aunque considera que el respaldo técnico y la red de servicio de Volvo representan un diferencial importante.
La electrificación también alcanza a la maquinaria
El proceso de electrificación también comienza a extenderse hacia la maquinaria para construcción y movimiento de materiales.
Grupo CIR ya ha incorporado equipos eléctricos de pequeño porte y actualmente desarrolla pruebas con maquinaria de mayor tamaño.
Una de las experiencias más recientes corresponde a una cargadora Volvo adaptada con garra frontal, destinada a operar en la industria forestal.
"En maquinaria pesada la ecuación económica cambia completamente. Son equipos que trabajan muchas horas por día y el ahorro en combustible permite amortizar mucho más rápido la inversión inicial."
En cambio, para las máquinas compactas el escenario es diferente.
"En ese segmento todavía cuesta justificar la inversión porque el consumo de combustible representa una porción menor del costo operativo y además existen desafíos logísticos vinculados a la recarga."
Capacitación y seguridad: pilares del servicio
La incorporación de vehículos eléctricos también implicó una profunda transformación en la capacitación técnica del personal de Grupo CIR.
Maisonnave explicó que la preparación no se limita al mantenimiento de nuevas tecnologías, sino que pone especial énfasis en la seguridad para trabajar con sistemas de alta tensión.
"Estamos hablando de vehículos que operan con tensiones cercanas a los 600 voltios. La capacitación en procedimientos de seguridad es tan importante como el conocimiento técnico."
El ejecutivo señaló que parte de ese entrenamiento se realizó junto a Volvo en Chile y que actualmente la red de servicio local se encuentra preparada para atender esta nueva generación de productos.
Además, destacó que todos los camiones eléctricos Volvo se comercializan obligatoriamente con contratos de Full Service, una política definida por la propia fábrica.
"Volvo quiere mantenerse muy cerca de la operación de estas unidades porque es una tecnología relativamente nueva para todos. El monitoreo permanente permite obtener información valiosa y garantizar la máxima confiabilidad para el cliente."
Un mercado con gran potencial
Si bien el mercado uruguayo todavía transita una etapa inicial en la adopción de camiones eléctricos de gran porte, Grupo CIR entiende que la evolución tecnológica y el aumento de las autonomías modificarán gradualmente el escenario.
Para Maisonnave, la consolidación de este segmento dependerá tanto de la evolución tecnológica como de la existencia de instrumentos financieros y políticas públicas que faciliten la incorporación de vehículos de cero emisiones.
Con una nueva generación de camiones eléctricos ya disponible en Europa, proyectos de buses eléctricos en evaluación y el desarrollo de maquinaria de bajas emisiones, Volvo continúa posicionándose como uno de los fabricantes con la estrategia más amplia para acompañar la transición energética del transporte.






