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Transporte de Pasajeros

Compak Ramps: casi tres décadas desarrollando soluciones que acercan la accesibilidad al transporte público


26.10.2026
Compak Ramps: casi tres décadas desarrollando soluciones que acercan la accesibilidad al transporte público

Nacida en el Reino Unido a finales de la década de 1990, Compak Ramps se ha convertido en una de las empresas especializadas más reconocidas del mundo en el desarrollo de rampas para autobuses y minibuses. Con presencia en más de una veintena de países y una cartera de clientes integrada por algunos de los principales fabricantes de vehículos de pasajeros, la compañía pone ahora su mirada en Sudamérica, convencida de que la región ofrece importantes oportunidades para seguir mejorando la accesibilidad del transporte público.

La accesibilidad dejó hace tiempo de ser únicamente un requisito legal para convertirse en un indicador de calidad del transporte público. Sin embargo, instalar una rampa en un autobús no garantiza, por sí solo, que una persona con movilidad reducida pueda viajar con normalidad. El verdadero desafío consiste en asegurar que ese sistema funcione correctamente todos los días, durante toda la vida útil del vehículo.

Precisamente sobre esa filosofía se ha construido la historia de Compak Ramps, empresa británica especializada en el diseño y fabricación de rampas manuales y motorizadas para autobuses, cuya trayectoria comenzó en 1998 como nombre comercial de Truck Align London Ltd.

Una empresa nacida de un cambio histórico

El origen de Compak está estrechamente vinculado a la aprobación de la Disability Discrimination Act del Reino Unido en 1995, legislación que marcó un antes y un después en materia de accesibilidad al establecer que el transporte público debía adaptarse para garantizar la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad.

A partir de esa transformación surgió la necesidad de desarrollar soluciones específicas que combinaran seguridad, facilidad de uso y confiabilidad. Fue así como nació una empresa que decidió concentrar toda su capacidad de ingeniería en un único objetivo: diseñar sistemas de acceso que realmente funcionaran en las exigentes condiciones de operación del transporte urbano.

Con el paso de los años, aquella pequeña empresa británica evolucionó hasta convertirse en un proveedor internacional de referencia, suministrando soluciones para fabricantes de autobuses, carroceros y operadores de transporte en numerosos mercados.

Especialización como filosofía

A diferencia de otros proveedores del sector, Compak Ramps decidió especializarse exclusivamente en accesibilidad. Esa decisión le permitió concentrar toda su experiencia técnica en el desarrollo de productos cada vez más eficientes, seguros y duraderos.

Actualmente, su catálogo comprende rampas manuales y motorizadas para autobuses urbanos e interurbanos, sistemas para minibuses, soluciones destinadas a vehículos de piso bajo y ultrabajo, aplicaciones para autobuses turísticos y desarrollos específicos para fabricantes que requieren proyectos personalizados.

Todos sus productos cumplen con el reglamento europeo ECE R107, uno de los estándares internacionales más exigentes en materia de seguridad y accesibilidad para vehículos de transporte colectivo.

Una visión que va más allá del producto

Para Compak, fabricar una rampa representa apenas una parte del trabajo. La empresa entiende que la verdadera accesibilidad depende de una combinación entre tecnología, mantenimiento y cultura de servicio.

Por esa razón, mantiene una estrecha colaboración con organizaciones como Transport for All, dedicada a promover un transporte verdaderamente inclusivo en el Reino Unido, y participa periódicamente en actividades junto a usuarios de sillas de ruedas para conocer sus experiencias y seguir perfeccionando sus productos.

La empresa también colaboró con la campaña impulsada por la baronesa Tanni Grey-Thompson, una de las principales referentes internacionales en accesibilidad y deporte paralímpico, además de suministrar las rampas utilizadas por la flota de autobuses de la Villa Paralímpica de Londres 2012, uno de los mayores desafíos logísticos en materia de movilidad inclusiva.

Presencia internacional

Después de casi tres décadas de actividad, Compak Ramps ha logrado consolidar una importante expansión internacional. Sus soluciones están presentes en mercados como el Reino Unido, España, Francia, Alemania, Bélgica, Países Bajos, Portugal, Irlanda, Polonia, Hungría, Suecia, Serbia, Egipto, Sudáfrica, Malasia, Singapur, China, Australia y Nueva Zelanda, adaptándose a diferentes normativas y necesidades operativas.

Su experiencia también queda reflejada en la confianza que han depositado algunos de los fabricantes de autobuses más importantes del mundo. A lo largo de su trayectoria ha suministrado equipos a empresas como Volvo, Scania, BYD, Yutong, Alexander Dennis, Van Hool, VDL Berkhof, VDL Jonckheere, Wrightbus, Safra, Caetano, Gemilang, MCV, UNVI, Vehixel, ComfortDelGro, Ikarus y Youngman, participando en proyectos destinados al transporte urbano, interurbano y turístico en distintos continentes.

La mirada puesta en Sudamérica

Tras consolidarse en Europa y otros mercados internacionales, la empresa considera que Sudamérica representa uno de los escenarios más interesantes para los próximos años.

Más allá del crecimiento comercial que pueda ofrecer la región, Tony Rodwell, director de Marketing Estratégico de Compak Ramps, entiende que existe una oportunidad concreta para contribuir a mejorar la accesibilidad del transporte público.

“Según mi investigación, existen dos problemas principales con las rampas en los autobuses en Sudamérica. El primero es el abandono crónico de los equipos. Muchas rampas, tanto manuales como eléctricas, dejan de funcionar porque no reciben mantenimiento o porque el deterioro general de las flotas termina afectando su operatividad”.

Según explica Rodwell, esta situación provoca que una parte importante de las flotas accesibles circule durante largos períodos con sistemas fuera de servicio, una realidad que recuerda a los primeros años de aplicación de la legislación británica sobre accesibilidad.

“Vivimos una situación muy similar en el Reino Unido cuando comenzaron a instalarse las primeras rampas. Era habitual encontrar autobuses con carteles indicando que la rampa no funcionaba. Con el tiempo comprendimos que no bastaba con instalar el equipo; era necesario garantizar su mantenimiento y funcionamiento permanente”.

La experiencia británica dejó, además, una enseñanza relevante en materia regulatoria. Cuando las rampas se hicieron obligatorias por primera vez en el Reino Unido, la normativa exigía su instalación, pero no establecía expresamente que debieran encontrarse operativas para que el autobús pudiera prestar servicio. Tras la presión ejercida por organizaciones defensoras de los derechos de las personas con discapacidad, la mayoría de las compañías adoptó un criterio más exigente: ninguna unidad podía salir a circulación si su rampa no funcionaba correctamente. De esta manera, la accesibilidad dejó de medirse por la simple presencia del dispositivo y comenzó a evaluarse por su disponibilidad real.

La seguridad durante el despliegue constituye otro aspecto fundamental. En Europa es una práctica habitual que, en los autobuses equipados con rampas eléctricas, las puertas permanezcan cerradas hasta que la plataforma se encuentre completamente extendida. Este sistema de bloqueo evita que los pasajeros intenten descender mientras la rampa todavía está en movimiento, una conducta previsible que podría generar caídas o situaciones de extrema peligrosidad. Así, la tecnología no solo facilita el acceso de las personas con movilidad reducida, sino que también ordena la operación y protege al conjunto de los usuarios.

El segundo desafío identificado por la empresa está relacionado con la operación diaria.

“Diversos grupos de usuarios señalan que algunos conductores evitan desplegar las rampas alegando fallas mecánicas o buscando ahorrar tiempo y evitar el esfuerzo físico que supone su utilización manual. A esto se suma que muchas personas con discapacidad siguen enfrentándose a actitudes poco colaborativas por parte del personal o incluso de otros pasajeros”.

Para Rodwell, mejorar la accesibilidad implica trabajar simultáneamente sobre la tecnología, el mantenimiento y la capacitación del personal.

La confiabilidad como principal argumento

Uno de los mayores respaldos técnicos de Compak Ramps proviene de una auditoría realizada por Transport for London (TfL), organismo responsable del transporte público de la capital británica.

El estudio analizó el funcionamiento de las rampas instaladas en 2.053 autobuses, distribuidos en 89 talleres.

Los resultados fueron contundentes: 2.036 rampas funcionaban correctamente, alcanzando un índice de operatividad del 99,17 %. Solo 17 equipos presentaban algún tipo de incidencia, mientras que 78 de los 89 talleres inspeccionados obtuvieron un funcionamiento perfecto de todas las rampas auditadas.

Para la empresa, estas cifras demuestran que la calidad del diseño y la fabricación tienen un impacto directo sobre la disponibilidad del sistema y, en consecuencia, sobre la accesibilidad real del transporte público.

Una solución pensada para durar

Compak Ramps basa su propuesta en la utilización de componentes de alta calidad, rigurosos controles durante todo el proceso de fabricación y un diseño que facilita tanto la instalación como el mantenimiento. A ello suma una garantía de por vida sobre la plataforma de las rampas manuales y el piso, un diferencial que refleja la confianza de la empresa en la durabilidad de sus productos y contribuye a reducir los costos operativos para fabricantes y operadores.

Una oportunidad para Uruguay

Uruguay ha avanzado de manera sostenida en la incorporación de unidades accesibles dentro del transporte colectivo. Sin embargo, como ocurre en muchos países, el desafío no finaliza con la compra de vehículos equipados con rampas, sino que continúa durante toda su vida útil.

La confiabilidad de los sistemas de acceso, el mantenimiento preventivo y la facilidad de operación son aspectos fundamentales para garantizar una movilidad verdaderamente inclusiva.

En ese contexto, Compak Ramps considera que el mercado uruguayo representa una excelente oportunidad para incorporar tecnologías desarrolladas específicamente para responder a esas necesidades, trabajando junto a fabricantes, carroceros, operadores y organismos públicos.

Como resume Tony Rodwell: “La verdadera accesibilidad no consiste simplemente en instalar una rampa. Consiste en garantizar que funcione todos los días, para que cualquier persona pueda utilizar el transporte público con seguridad, autonomía y dignidad”.

Con casi treinta años de experiencia, una sólida presencia internacional y una especialización absoluta en soluciones de accesibilidad, Compak Ramps inicia ahora una nueva etapa con la mirada puesta en Sudamérica, convencida de que la inclusión también se construye a través de la innovación, la calidad y el compromiso permanente con los usuarios.

Datos de la empresa:

Compak Ramps

Nombre comercial de Truck Align London Ltd.

Fundación: 1998

Especialidad: Diseño y fabricación de rampas manuales y motorizadas para transporte público.

Sede: Unit 18, Schooner Court, Schooner Park, Crossways Business Park, Dartford, Kent DA2 6NW, Reino Unido.

Contacto internacional: Tony Rodwell

Director de Marketing Estratégico: Tel.: +44 (0)1322 223638

Móvil: +44 (0)7718 975092

Correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Sitio web: https://compakramps.co.uk

 

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